Este proyecto denominado “La Educación Vial en el CEIP José María de
la Fuente de Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real)”, se define con cinco
palabras - Tener una buena Educación Vial
-, ese es nuestro objetivo en esta comunidad educativa, pero esta finalidad supone
un gran sacrificio en las personas, por lo que, no se podrá lograr con un grupo
de minorías que ponen sus esfuerzos básicamente, por ese motivo en este proceso
de aprendizaje participamos toda la comunidad, padres, madres, hermanos, tíos,
abuelos, abuelas, primos, vecinos, vecinas, ciudadanos en general, profesores, profesionales
de diferentes estamentos locales y nacionales, etc…
Todos tenemos que ser agentes
activos en este proceso de aprendizaje y, por tanto, tenemos el deber y la
obligación de ser unos “buenos modelos de imitación”, y como es sabido que en
la actual legislación educativa se reconoce
la importancia que, en la actualidad ocupa la Educación Vial, incluyendo su
tratamiento como parte de la educación en valores y como objetivo para todas
las etapas de la vida, siendo este proyecto englobado en los alumnos de 3º de
Primaria.
Por tales motivos expuestos, todos y todas, la comunidad en general, somos
seres sociales y, como tales vivimos en colectividad de la cual somos participantes
íntegramente de su cultura. Por ello, es necesario tomar conciencia de la importancia
que tiene poder desenvolvernos como seres libres y autónomos, utilizando todas
las oportunidades que esta sociedad nos brinda (los lugares de ocio, los medios
de transporte, la vía pública…)
También queremos reseñar que la Educación
Vial no es un conocimiento que se pueda adquirir de manera espontánea o
inconsciente en interacción con el contexto, sino que ha de ser intencional y
conscientemente aprendida, por lo que requiere de ser enseñada y
predominantemente con una transversalidad. En este sentido Educación Vial va a
ser entendida, desde este CEIP José María de la Fuente, como una habilidad
social que intenta capacitar a niños y niñas, de una mayor autonomía e
independencia, haciendo de este modo que su vida sea lo más integradora y
normalizadora posible.
Nuestro principal objetivo a la
hora de enseñar Educación Vial dentro de este proyecto y concretamente en el
ámbito de la comunidad educativa, va a ser la concienciación de la importancia
que tiene la enseñanza práctica, activa y en contacto con la realidad, todo
ello destinado a que la persona llegue a ser lo más autónoma posible,
ayudándolo a aumentar la seguridad, a mejorar la calidad de vida, y por todo ello,
es necesario concederle la gran importancia que se merece.
Participar en este proyecto
significó utilizar un tiempo importante de nuestras vidas personales para el
mismo, fue duro en algunos momentos, pero muy positivo y beneficioso, con la
única finalidad de aportar y mejorar la Educación Vial en la comunidad
educativa de Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real).
Consideramos que el proyecto de
educación vial ha servido a los alumnos para afianzar algunos de los
conocimientos que ya tenían y descubrir otros en lo tocante al comportamiento
en la vía pública, como viandante, así como conductor de bicicletas. Hemos
tratado, y, a nuestro juicio, conseguido, favorecer un aprendizaje
significativo, basado en el juego, el entretenimiento y la afectividad,
involucrando así los aspectos básicos que intervienen en un aprendizaje real.
Hemos puesto en juego emociones a través de actividades como las jornadas de
educación vial, en las que los alumnos fueron protagonistas de su propio
aprendizaje, al verse involucrados directamente en simulaciones de situaciones
reales con las que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, así como las
asistencias sanitarias se encuentran a diario. Todo ello envuelto en una pátina
de entretenimiento y diversión que hará que recuerden esos días durante mucho
tiempo. El resto de actividades, por su parte, han sido diseñadas en la misma
línea. Así, ejercicios como “la radio”, “el plano del pueblo”, “el paseo
virtual” y “el paseo real” por la localidad y otras, han sido tremendamente
motivadores para los niños, que han utilizado diversos medios tecnológicos y
realizado actividades físicas que para ellos han supuesto un acicate en su
camino hacia el aprendizaje. De esta manera, casi sin darse cuenta, han
aprendido todo lo que deben saber para proteger su integridad física y la de
los demás en su tránsito consuetudinario por calles y carreteras, como
peatones, conductores de bicicletas, así como de pasajeros.
Para terminar, solo queda
agradecer a la comunidad educativa su colaboración y trabajo en pos de la
satisfactoria consecución de este proyecto. El claustro de profesores, los
padres y madres y, muy especialmente, el AMPA Ricardo Rivas, se han implicado
absolutamente y con desinteresada entrega en hacer que todas las actividades
propuestas fueran exitosas, con especial mención a las I Jornadas de Educación
Vial, cuya gestación y llevada a cabo de una forma tan espectacular,
provinieron del AMPA del colegio. A consecuencia de esta sugerencia, el colegio
organizó sus jornadas culturales entorno a la educación vial, por lo que todos
los alumnos del colegio participaron de manera activa en ellas, si bien, dado
el necesario nivel de concreción necesario para desarrollar un proyecto de
estas características, hizo que centráramos los objetivos de éste en el tercer
curso de primaria. Dado que las I Jornadas de educación Vial han nacido con
vocación de continuidad, esperamos poder presentar, en años sucesivos,
proyectos adecuados a los diferentes niveles de la Educación Infantil y
Primaria.
Para terminar, incluimos la
siguiente frase, que resume el espíritu desde el que hemos enfocado este
proyecto y las actividades llevadas a cabo por mor del mismo: “La enseñanza que deja huella no es la que
se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón”, Howard G. Hendricks.
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